Teri Weigel nació el 24 de febrero de 1962 en Fort Lauderdale, Florida. Desde muy joven mostró un fuerte interés por el deporte y el fitness, lo que la llevó a competir como culturista amateur. Su físico tonificado y su presencia natural frente a la cámara llamaron la atención de fotógrafos de revistas especializadas en salud y musculación. A principios de los años 80, comenzó a trabajar como modelo de fitness y apareció en varias portadas de publicaciones como Muscle & Fitness. Este primer contacto con el mundo del modelaje fue el trampolín que la preparó para dar el salto a la industria del entretenimiento para adultos.
En 1986, a los 24 años, Teri decidió explorar una faceta más explícita de su carrera. Firmó con la agencia World Modeling y debutó en producciones de la compañía VCA Pictures. Su primera escena fue en la película Night of the Living Babes. Rápidamente se convirtió en una de las actrices más solicitadas de la era dorada del cine adulto, gracias a su combinación de belleza atlética y naturalidad frente a la cámara. Durante los siguientes cinco años trabajó con directores reconocidos como Andrew Blake y John Leslie, acumulando más de 80 títulos en su filmografía. Su estilo desenfadado y su capacidad para improvisar la distinguían de otras intérpretes de la época.
Entre 1988 y 1994, Teri Weigel alcanzó la cima de su popularidad. Participó en producciones taquilleras como The Devil in Miss Jones 4 y New Wave Hookers 3. Su carisma la llevó a ganar varios premios de la industria, incluyendo el XRCO Award a la Mejor Actriz de Reparto en 1991. Además, incursionó brevemente en el cine mainstream: apareció sin acreditar en la película Boogie Nights (1997) y tuvo un cameo en la serie de televisión The Howard Stern Show. A pesar de la fama en el mundo adulto, siempre mantuvo un perfil bajo fuera del set, y en entrevistas posteriores confesó que el dinero fue su principal motivación para entrar en la industria.
A mediados de los 90, Teri decidió retirarse del cine para adultos. Según explicó en una entrevista de 2005, sentía que ya había cumplido un ciclo y quería dedicarse a su vida personal. Se mudó a Los Ángeles y trabajó como entrenadora personal certificada, aprovechando su experiencia en fitness. También se casó y tuvo dos hijos, aunque la relación terminó en divorcio. Durante un tiempo administró un pequeño gimnasio en el sur de California, pero la crisis financiera de 2008 la obligó a cerrar el negocio. En 2013 regresó brevemente a la actuación adulta a través de la plataforma de nicho Girlfriends Films, pero solo como una aparición esporádica.
En la actualidad, Teri Weigel vive alejada del ojo público. No mantiene redes sociales activas y rara vez concede entrevistas. En declaraciones pasadas, ha afirmado que no se arrepiente de su carrera, pero que valora la privacidad que ha logrado construir. Su nombre sigue siendo recordado por los seguidores del cine adulto clásico, y varios sitios especializados la incluyen en listas de las actrices más influyentes de la transición de los 80 a los 90. Su historia refleja la de muchas mujeres que encontraron en la industria una salida económica, pero que luego optaron por reinventarse lejos de los reflectores.